Algo peor que leer La Estrella: verla

Ayer en mi clase de magíster, el profesor me preguntó de dónde era y le respondí, obviamente, que de Valparaíso –los santiaguinos tienen un olfato especial para detectar cuando no eres capitalino, sobre todo si andas con cara de idiota extraviado para todos lados–. Al escucharme, el profesor comentó: “Qué linda ciudad aquella. ¡Qué maravilla!”. En un instante, miró al resto del curso y siguió disparando: “¿Saben ustedes que Chile tiene sólo dos ciudades decentes y lindas? Valparaíso es una, la otra es Valdivia. El resto es totalmente prescindible, unas ciudades picantes, sin gracia. Se podrían borrar perfectamente del mapa”. Demás está decir que lo encontré genial, nadie más se rió en la clase pero el comentario del profesor a mí me bastó para alegrar el día.

El asunto es que en realidad siempre he odiado a Valparaíso, pero aquello no quiere decir que no le tenga afecto, ¿no? “Tan sólo se odia lo querido” dice una cancioncita de mierda, por ahí. Después de todo es mi ciudad, es el escenario de toda mi vida y acá en Santiago suelo extrañarla en las noches y cuando hay que tomar locomoción. Aunque las santiaguinas son mucho más guapas, sobre todo en el metro, al llegar a Tobalaba, y con este clima andan mucho menos arropadas que las porteñas, luciendo radiantes sus formas. Es una maravilla.

Intentaba recordar, a raíz de todo esto, ¿qué cosas me apestan de Valparaíso? y si trato de armar un mapeo la cosa iría más o menos así: A Eugenio “Tiqui” González y toda su porquería de Radio Congreso, a UCV Televisión y sus programas ochenteros, los universitarios, los jipis culturosos con sus tamborcitos, sus dreadlocks y sus minas suecas, los poetas porteñísimos y su dipsomanía y sus performances, los funcionarios del Consejo de la Cultura, la tierra y las piedras en lugar de pavimento, los anarkitos de hamburguesa de soja, los agentes culturales, los bares para jóvenes retrasados tipo Barcelona, Balmaceda, El Huevo o La Locomotora, la tropa infinita de kiltros cuasi callejeros, los punkies que se ponen afuera del Líder a machetear, los marinos persiguiendo colegialas, los oficiales de carabineros abusivos, las fiestas mechonas, los carnavales culturales, pero por sobre todas las cosas al periódico patrañero: La Estrella de Valparaíso.

En una definición breve: La Estrella es el alma del fascismo iletrado de provincia. Esto es, un periódico sensacionalista, prejuicioso, estúpido, amarillento, morboso, antiético, censor, acéfalo, picante, retrógrada entre otros muchos apelativos que recurren a mi mente en estos momentos. Además su escasa construcción discursiva se resume en una pauta que se repite año a año, sus titulares se pueden ver idénticos una y otra vez. Infaltable en estas fechas es aquel tras lo que se conoce como El Fogón, una fiesta que realizan los universitarios de la zona en una playa para celebrar el ingreso a una carrera y a un posible futuro decente. “Sodomía en carrete universitario” dice La Estrella o “Sexo en vivo” tituló una vez a raíz de lo mismo, como si pudiera haber sexo de otra forma. “Distorsión en fiesta mechona” e “Increíble fiesta hot tuvieron mechones", fueron los titulares de este año.

Bueno, como si no fuera bastante tener que leer estos medievales titulares colgados en cada kiosko en Valparaíso, ahora La Estrella, a través de su portal de Internet, inauguró una especie de canal de videos. Sobre el tema del fogón, no se les ocurrió nada mejor que enviar a un apestoso columnista que se hace llamar Ajenjo Verde a reportear el asunto cual “Aquí en vivo” o “Contacto”. Al final no se observa nada fuera de lo común, todo dentro de la normalidad cuando uno se embriaga con amigos y es joven y hay chicas guapas al rededor. Pero los diálogos de Verde, son de antología, como de enviado especial a la guerra, o a un campo de concentración, un espía infiltrado, o una vieja cahuinera.

No sé si me resulta peligroso o curioso, pero Ajenjo Verde se ha pasado la vida escribiendo sobre sus borracheras en aquel nefasto periódico, sobre su preocupante afición por el alcohol y sus fiestas que resultan ser siempre de lo más fome. ¿Con qué moral puede sentenciar a jóvenes que lo único que hacen es celebrar el ingreso a una Universidad y creer que pueden doblarle la mano a un sistema que les niega este tipo de eventos? No tengo ni la más remota idea. Pero estoy casi seguro de que él tampoco, más allá de mantener una pega miserable. Eso me consuela. Pobre.

¿Qué diría La Estrella de Valparaíso y el plumífero de Ajenjo Verde si reportearan las Dionisiadas?¿Por qué no reportearon las fiestas del Guatón Pinto? ¿Cuál es el rollo con la libertad que tiene el periódico ese y todos los animales que allí trabajan? Sólo pregunto.

Esta vez, mechones universitarios, estoy con ustedes. No dejen sus fiestas, ni su sexo en vivo, ni nada de aquello que después, con la máquina en acción, será cada vez más difícil. Y para la otra: ¡inviten!

Tengo claro el miedo y el odio que tiene La Estrella y la manga de tarados que trabajan ahí, pero por mucho odio que se tenga, siempre hay que ser decente y consecuente. No por vender más números de un diario a la viejuja regordeta se puede sapear o pasar a llevar o sentenciar a quien se de en gana.

Ajenjo Verde, lo peor de la región.

El video lo pueden ver acá.

Comentarios

Gonzalo dijo…
ja ja ja
Puta primo que me haces reir

Saludos de Münster

Gonzalo
LUISA dijo…
QUE BUENO LO QUE ESCRIBISTE, ME GUSTO Y ME HIZO REIR MUCHO.
SALUDINES
Chino dijo…
Hermano, concuerdo contigo, pero con un matiz, ese diario de mierda no es solo un mal de valparaiso, aca en Iquique esta La estrella de Iquique y es quizas peor porque ademas de ser como el p..., es el unico que la gente compra porque sale temprano (los otros llegan tarde porque vienen de Santiago).

saludos
Chino dijo…
Se me olvidaba, no se llama Fogon, se llama Follon!!!! JAJAJAjA

Lindos recuerdos
Ricardo dijo…
Patético el video. Valparaiso se ama y se odia a la vez. Como recuerdo haber escuchado por ahí, los turistas encuentran pintoresco visitar una ciudad que se cae a pedazos. Lamentable realmente.
Pero de todos modos es más lamentable aún ver como viejos fachos condenan un carrete que del punto de vista de cualquier ser humano que se ha embriagado alguna vez parece totalmente normal. La diferencia es que este es masivo y al aire libre.
Saludos mechón de magister.
Anónimo dijo…
Se me olvidaba el ajenjo verde, el hermanito baboso del diputado. Que triste ese tipo. Como decía el viejo Germán Marín: "cada vez que leo a un autor chileno se me sube el ego porque son tan malos". A mi me pasa eso con el ajenjo verde, me hace sentir la raja.
jimena dijo…
excelente amiguitoooo!
yo quería ir a ritoque, pero no pude por reunión naaaaaaaa q ver...
mechona for ever!!

pd: alrededor!
Daniel Hidalgo dijo…
Otro dato:

El famoso fogón, además de hacer compartir a la gente y romper el hielo, involucra shows artísticos organizados por los centros de estudiantes de las universidades de la región, cosa que La Estrella, obviamente, ni se molestó en reportear.

Tengo entendido que este año estuvo Tea Time entre otros músicos.

Qué hubiera reporteado Ajenjo Verde si lo hubiesen mandado a Woodstock??? el espantoso consumo de drogas?? las inmorales escenas de nudismo???

Peor.

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