EL ESLABÓN PERDIDO

Esto lo escribí un día sábado víctima de una resaca horrible que me partía la cabeza en tres partes. Está en tono Charlie Kaufman, a quien no dejo de encontrar un idolazo, el gran romántico posmodernista y nerd con onda. La idea era que se transformara en un cuento para enviarlo a algún lugar, pero finalmente decidí dejarlo hasta ahí: inconcluso, insinuante, en bruto. Ideal para el blog.


EL ESLABÓN PERDIDO

Ayer hablé con ella. La miraba mientras me soltaba sus palabras atentamente para así guardarlas una a una en mi cabeza. Y que allí rebotaran e hicieran eco antes de dormir o apenas me despertara. Mi cabeza suele ser una grabadora que recopila sonidos por todos lados y los reproduce todo el tiempo. Tal vez sólo sea el reflejo de una incipiente esquizofrenia pero me agrada. Todo lo recuerdo, todo lo recopilo. Ella es hermosa, es dulce como una Donkin donuts, simpática como nadie, de una figura maravillosa, inteligente. Me agrada su postura de intelectual media hippie, cargando libros cada vez que la veo, con sus anteojos de marcos rojo de acetato, su cabello desordenado y su estilo coqueto y jovial de entrelazar las palabras. Me encanta cómo se viste, una “chica alternativa” entre psuedo punk, pseudo grunge, pseudo circense. Pero he conocido tantas chicas como ella y siempre las he detestado, por considerarlas falsas, artistoides, intelectualoides, elitistas, snobistas, el club de las poetisas fumadoras, el club de las estudiosas detestables. ¿Por qué no esta vez? ¿Qué tiene ella que me convierte en un completo estúpido cada vez que la veo? Corrección: no he conocido a ninguna chica como ella, las otras son falsas, ella es la verdad absoluta, sí y siempre sí. Me gusta dejarme fascinar por ella cada vez que hablamos. Aparecen libélulas volando por nuestro alrededor, aparece el Tom Waits más meloso entonando melodías en mi oído, aparece da Vinci pintando la Última Cena, todo aparece y se destruye con sus ojos, con sus labios, con su sonrisa. Y yo trato de ser chistoso, trato de ser interesante pero ella sólo me ve como un personaje simpático y nervioso. Para ella soy como un pitufo, como el más tonto de todos ellos. Tal vez no se equivoque. Yo, por mi parte, soy un desastre, desagradable, ermitaño, engreído. A su lado me siento como si me hubiese quedado atrás en la cadena evolutiva de la Humanidad. Darwin estaría feliz de encontrarme, yo soy el eslabón perdido.

−No vayas a intentar nada, por favor.
−Pero si no hago nada más que pensar en ella, necesito decirle de alguna forma.
−No es para ti. Convéncete, amigo. Tú eres otra cosa.
−No lo sé. De todas formas creo que nunca le diré nada. Soy como un juguetito chistoso para ella.
−No te tires para abajo, tampoco. Sólo que son distintos. Tú necesitas algo distinto. Es rica… nada más. Córrete unas pajas pensando en ella y listo.

Nunca me he masturbado pensando en ella. Lo he intentado pero el tipo de deseos que ella despierta en mí parece ser otra cosa. Aunque creo que es cierto que nunca te masturbas con la chica que realmente te gusta. La vida junto a ella debe ser como una comedia romántica. Ella es Meg Ryan y yo soy Billi Crystal, pronunciando diálogos mordaces, inteligentes, irónicos. He soñado sólo una vez con ella pero la pienso todo el resto de mi vida despierto. El tipo con el que conversaba en el párrafo anterior es mi amigo, mi compañero en la Universidad y mi roommate. A veces lo detesto, las niñas lindas lo adoran pero él solo las usa cuando quiere refrescar a su little buddy entre unas piernas depiladas. Es un imbécil y habla todo el tiempo. Todos le quieren. Yo no hablo casi con nadie y hablo poco. Y a veces siento que soy invisible.

En uno de mis días de invisibilidad máxima llegué a casa tarde. Estaba oscuro y mi amigo estaba en el sillón frente a la televisión que daba la repetición de un reality show añejo. Me senté al lado de mi amigo, quien parecía estar dormitando. Hola, le dije, debo contarte algo. La chica que conociste hoy y que es mi amiga, mi compañera de estudio… Parece que le gustas, pero yo no quiero que juegues con ella. Es la única chica en la que confío y con la única que hablo de verdad. No me gustaría que fuera otro trofeo para tu colección ¿ok? Algo raro noté. Mi amigo no me respondió. Cuando lo miré en medio de la oscuridad y sólo guiado por los rayos lanzados por la TV, me di cuenta de que mi amigo estaba extasiado y entre sus piernas, arrodillada en el piso, estaba justamente mi amiga. Ellos nunca supieron que yo estuve allí. Al otro día me fue imposible aceptarle un beso a mi amiga, sabiendo que sus labios habían rodeado los genitales de mi amigo, a quien tampoco pude mirar a la cara durante el desayuno.

Ellos siguen saliendo de vez en cuando, desde hace dos semanas. Y es demasiado incómodo.

−¿En serio te gusta ella?
−Si… creo que sí.
−¡Qué alegría! Pero ¿has intentado algo? ¿Le has dicho lo que sientes?
−No. Sería una pérdida de tiempo.
−¡No seas estúpido! ¡Tú eres adorable! Y tienes buen aspecto, además. Yo creo que le gustas también.
−Imposible, a ella le gusta otro tipo… lo sé.
−¿Por qué eres siempre tan pesimista? Mira, podríamos salir los cuatro.

La muchacha que hablaba conmigo allá arriba, es mi amiga. Sí la que antes era mi protegida amiga y que después sorprendí jugando entre las piernas de mi querido amigo. Me cuesta hablar con ella ahora.

Como contaba al principio, ayer hablé con ella. La que me quita el sueño. Y sentía los latidos por todos lados y no podía evitar una extraña mueca en mi cara. Creo que le llaman sonrisa. Y me agrada. ¿A qué edad llega la alegría a tu vida? Ella se llama igual como un antiguo amor, pero es muy distinta. Es la versión corregida y aumentada de ese nombre que ya creía perdido. Perdón: es la versión ultra corregida y ultra aumentada, de luxe, y yo soy apenas una obra por componer. Si es que no soy un bosquejo rechazado y botado a la basura.

Comentarios

Felipe Rojas A. dijo…
Nada. Hidalgo, me gustan tus cuentos. Me parece muy chistosa la referencia a "Cuando Harry conoció a Sally" pero poco creíble lo de que la tipa y el amigo no se dieran cuenta que estaba a su lado hablando. Eso. Detalles. Saludos.
Alvaro Bisama dijo…
too much kaufman, amigo. Too much. Pero está bien. buena idea. tres cosas: 1)chequea "crímenes y pecados" del woody allen que es como kaufman quince años antes y con rollo judío. en serio: el chico sensible que se enamora de la chica perfecta que luego se va con el hijo de puta de rigor. allen no resuelve nada. la película se va para abajo. todo se va a la cresta. notable.
2) no sé por qué pero me recuerda a un texto del Martin Rejtman por el tono. Rejtman escribe sin adjetivos, una prosa cortada y minimal pero hay algo en lo tuyo -la mala leche, la desesperanza- que se parece.
3) te tengo que devolver el DVD de nip/tuck. te llamo el lunes o el martes.

eso. saludos.

a.
Andy Shaolín dijo…
Buenos textos, amigo... le deseo lo mejor para este año y felicitaciones por su publicación. leí su cuento y me pareció genial.

nos vemos.

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