5 de octubre de 2008

Son las 11 de la Mañana

Y estoy en Santiago. Me escapé de lo que se conoce como "Carnaval de los 1000 tambores".
De igual forma, sin saber, me topé el viernes con la calle repleta de borrachos, drogadictos, ninfómanas, vagos, piojentos, hediondos, y no es que haya pasado por fuera de alguna universidad, sino que de eso se trata el mencionado carnaval.

Mundo Jipi

Son el equivalente a los pokemones pero de la universidad, y menos aseados. Son plaga estética, lo peor es que son muchos. Como no soy nazi, no digo que hay que eliminarlos pero sí evitarlos, para no contagiarse de piojos ni dejar embarazada a ninguna, ambas alternativas igual de probables.

El viernes estaba borracho. Estaba borracho, en subida cumming ("subida cumin", por lo cuma), en un local, trato de no beber en la calle. Había salido de la pega y me fui a practicar mi deporte. Alguien me pregunta si sé de alguien que venda mariguana, los miro con cara de obviedad, afuera, entre tanto jipi, conseguir mariguana debe ser como preguntar la hora.

Lo quise comprobar salgo y pregunto al tipo más rancio que vi, de hecho fumaba dos pitillos de mariguana al mismo tiempo, y tenía colillas de cigarro entre los rulos apelmazados en su cabeza.
Me responde: "con esa pinta, estoy que te vendo". Se molestó y se fue. Pienso en mi pinta. Ahí me di cuenta de que estos seres, se visten y se dejan de cuidar a propósito. No es que la mariguana y el alcohol les robe el amor propio y las aspiraciones. Es moda, tribu urbana, los jipis. Los odio.

Al final todo el mundo vendía mariguana y todos fumaban hasta quedar con los ojos blancos, aunque esto último puede haber sido por el sexo oral que les practicaban en la calle y que yo observaba mientras iba bajando la subida para irme a la casa. Me miraban extraño cuando pasaba, era un otro absoluto. Un tipo raro que no sabe hacer matacolas, ni aros, ni ninguna artesanía, ni danza, ni malabares, ni tocar el charango, ni la quena, para qué hablar del tamborcito de cuero. Un tipo que trabaja y vive de verdad.

Mucha mierda. Textualmente. Vi defecando a cuatro mujeres, a seís hombres, todo sin dejar de pegarle al yembé. Sexo: mucho. Pero mal sexo, porque dado al consumo extraordinario de drogas y alcohol de esta raza, las funciones básicas del sexo, como la erección por ejemplo, no se concretan. Es por eso que las hembras jipis son tan promiscuas y se dedican a tener hijos de desconocidos. No lo pasan bien haciendo el amor.

También observe, ya desde el colectivo, a niños alcoholizados. Entre doce y quince años. Les tomé una fotografía, pero no salió. Aún no entiendo bien cómo funciona la cámara.

Lo peor de todo es que el container que está cerca de mi casa es el centro de operaciones del carnaval. Lo que implica que en las noches no podré dormir por los ruidos del yembé de los ebrios que creen que esa plaza es un after hour, y en la mañana tampoco, por las activdades importantísimas que la organización ha planificado: tocar el yembé.

Los jipis: la peor de las tribus urbanas.

Capital

En Santiago la gente es más triste pero lo pasa mejor. Hay mejores fiestas, las chicas se ven más aseadas que las de Valparaíso y lo mejor de todo es que los jipis no la llevan.

Cuando vuelva a Valparaíso observaré los escombros de esa catástrofe llamada Carnaval de los 1000 tambores, lo sé. Pero estaré tranquilo, sabiendo que lo peor, ya pasó.

Cuando falla Valparaíso, para eso existe Santiago.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Te falto algo peor que puede no hayas visto: Los jipi cuiki...cabroncitos rubios que compraron su poleron en la feria artesanal y la venden en su universidad privada como si fueran neo chamanes mísiticos, adorando piedras y demases mierdas y lo peor....todos se la compran...no estaban en la calle durante los carnavales pues vivían ese espectáculo desde la disco con mejor drum n bass donde descargaban su ira contra el sistema y sellenaban de sabiduría natural...uhssss shuperlocos ellos...a se me olvidaba...no fuman cualquier yerba, sino sólo ak47, blue orange con el catalizador spice...guak

Daniel Hidalgo dijo...

Ja!

Excelente!

El Beto dijo...

Esto es por tu crítica a la revista de castellano (lo sé… llegué tarde pero no la había visto hasta ahora) de verdad, por mi parte me vale madre todo lo que a ello refiere, no me importa nada de lo que se diga sobre mis escritos, ni la palabra de una académica, ni las tuyas, ni las de nadie, pues es necesario decir y aclarar, que en lo que a mi respecta, veo en la literatura, un plano absolutamente libre, por ende, jamás debe hallarse subscrito a crítica alguna que la menoscabe. Es simple, te gusta o no te gusta, convengamos que la obra, ya sea literaria o artística de cualquier índole, puede sobrevivir sin la crítica, pero no a la inversa.
Repito, viejo esto no es por mí…concuerdo que tus palabras suenen a despecho, pero ¿y esas pobres almas que se desvelaron armando el proyecto? (aun que sólo sea una persona) ¿y esos chicos de primer año? felices por ver sus textos publicados, de verdad, no sé si me entiendes, me parece fútil e innecesario destruir por destruir, eso si que es flyte.

Anónimo dijo...

yoron intolerante y aburrido

Daniel Hidalgo dijo...

jajajaja.

es el insulto más "llorón, intolerante y aburrido" que he recibido.

next!

Daniel Hidalgo dijo...

Ah! y para la gente de la revista, para los niños de castellano que les gusta escribir y chorrear sus versos al aire:

¿para qué escribir si no es para tener lecturas, y para que esas lecturas puedan ser expresadas?

Escribir para conseguir sexo oral, creo que no es la gracia, aunque entiendo su preferencia.

"Destruir por destruir"... mmm.. una crítica tiene menos peso que un verso. ¡Por favor! Si escribes, lee. Acostúmbrense a eso.

Los lectores tienen opinión, y eso va para la mayoría de los poetas porteños: no subestimen al lector. No esperen aplausos por sus "esfuerzos". No se valoran las condiciones de producción, sino el producto.

Eso.

Anónimo dijo...

Notable Daniel, como siempre notable

Anónimo dijo...

Buu...me decepcioné de Hidalgo: no era escritor, sólo escupía al aire como muchos. Me voy y no vuelvo.
Les diré a los "niños de castellano" que no pesquen weones. Lo del sexo oral fue mucho. Cuando te vea por "cumin" te escupo, como buen lector con opinión.

Bien Daniel, te haces el nombre en base a lloriqueos y lanzando anzuelos, fácilmente podrías entrar en la farandulilla. ¡Felicitaciones! Serás como todos.

Anónimo dijo...

jjaqjajjjajajaja esto no lo veía del banana corp jajajajaja
DIego

Pd:no me hare un blog pa opinar ueas pero es entretenido ver como esta critica dio para tanto jajajajajj

Jimena dijo...

jajaj creí que estabamos hablando de los hippies jaja
excelente... yo por ahí cerca tb!

Anónimo dijo...

jajajajajajajajajajajajaj

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